Rita Segato. «Es un equívoco pensar que la distancia física no es una distancia social»

    Rita Segato enhebra las palabras con la delicadeza de un orfebre y la belleza de la poeta que alguna vez pudo ser. Atravesadas por los ecos de una vida itinerante como investigadora, docente y antropóloga, esas palabras podrían haber llegado desde Tilcara, la geografía que abrazó hace 50 años y a la que volvió definitivamente en 2019, como se vuelve a los brazos de un amor inevitable. También podrían haber llegado desde Brasilia, la ciudad en la que vivió y enseñó durante décadas, y en donde todavía mantiene un hogar. Pero, esta vez, lo hacen desde San Telmo, en donde transita la cuarentena impuesta por la emergencia sanitaria que confinó al planeta, y que obligó a repensar y reinventar prácticas personales y sociales.

    El 2 de marzo tenía previsto viajar a Bruselas para dar una conferencia sobre el Día de la Mujer en el Parlamento Europeo, pero tuvo una iluminación, dice, y canceló su participación cuatro días antes de que el Parlamento suspendiera todas las actividades por el Covid-19.

    Antropóloga con doctorado en la Universidad de Queen’s (Belfast, Irlanda), teórica y militante del feminismo y una de las intelectuales más influyentes de América latina, actualmente responsable de la Cátedra Rita Segato de Pensamiento Incómodo de la UNSAM, Segato (Buenos Aires, 1951) es autora de Las estructuras elementales de la violencia , La guerra contra las mujeres y Contra-pedagogías de la crueldad (Prometeo), textos fundantes que iluminan el camino de todos aquellos dispuestos a aventurarse a un pensamiento audaz. Por eso, esta intelectual feminista puede decir que «cuando el feminismo se plantea y se define como un movimiento contra los hombres, puede ser una forma de fascismo; que para ella «el feminismo es una política de la amistad» y que anhela «un mundo en donde diferentes formas de felicidad, realización y bienestar puedan existir sin agredirse mutuamente».