«Perdí el mejor empleo de mi vida por una foto en redes sociales»: los peligros de la «cultura de la cancelación» (y dónde está el límite)

    El pasado 3 de junio, el estadounidense Emmanuel Cafferty, de 47 años, volvía a su casa después de una jornada más de trabajo.

    Su rutina consistía en pasar entre 8 y 12 horas al día inspeccionando las redes subterráneas de gas y electricidad de la ciudad de San Diego, California.

    Caía la tarde y hacía calor.

    Al volante de la camioneta de la empresa, mantenía la ventanilla abierta y el brazo izquierdo en el exterior.