Las oficinas tradicionales peligran en el mundo post-pandemia: el teletrabajo cambiará el concepto que tenemos de ellas

    La pandemia nos pilló a pie cambiado, incluso a los países que tuvimos tiempo a ver cómo iba evolucionando en China, en Corea del Sur, en Italia o en Japón pero no la dimensionamos hasta que no era demasiado tarde. Nadie sabe cómo será el futuro cuando todo esto pase, ni siquiera es una certeza que vaya a llegar una vacuna a medio plazo, y mientras tanto no nos queda otra que volver a aprender a vivir con unas reglas diferentes a las que teníamos hasta 2019, entre las cuales están un mayor riesgo al trabajar en entornos cerrados.

    Algunas de esas reglas también pasan por algunos de los dogmas de fe del ámbito laboral que han caído con el mayor experimento de teletrabajo de la historia, abriendo la puerta a nuevos escenarios en los que el teletrabajo post-pandemia cobre mucha más fuerza que antes, y cuyas consecuencias también salpicarán a las oficinas, que podrán, si no eliminarse para muchas empresas, sí contraerse y cambiar su modelo.