Falla en la villa el gobierno de los técnicos

    Alberto Fernández suele bromear ante su entorno. Dice que a Horacio Rodríguez Larreta le encanta ser intendente. En dos meses, el Presidente cree haber entendido la lógica del jefe de gobierno mejor que en toda su carrera como político profesional. Sin embargo, la alianza Nación-Ciudad coincide con uno de los momentos más difíciles para Larreta desde que asomó a la gestión: concentrada en su distrito, la pandemia lo obliga a repensar si los riesgos que decidió asumir con la apertura no son excesivos.

    Las víctimas fatales y la expansión del COVID 19 en un territorio que está separado apenas por unos metros de los grandes hoteles de Retiro es el capítulo más dramático de una situación general donde el hacinamiento y la pobreza conviven con enormes dificultades para acceder a servicios básicos como el agua.