Cada país cuenta los muertos a su manera y ninguno lo hace bien

    Numerosos bulos como estos sobre las cifras de mortalidad de otros países se multiplican en las redes sociales: “Alemania y Holanda esconden cadáveres bajo las alfombras estadísticas”; “en el Reino Unido se pide permiso a los familiares de un fallecido por coronavirus para decidir si se le incluye en el recuento oficial”. Y circulan muchos más después de las críticas de Holanda a España, la polémica de los coronabonos y la estupefacción que causa la baja tasa de letalidad de la enfermedad en Alemania, para la que los científicos aún no tienen una explicación clara (aunque apuntan al elevado número de test realizados).

    Los expertos en epidemiología alertan de que no se están contabilizando correctamente todas las muertes por coronavirus. Y eso es algo que tienen en común todos los países. La polémica en Francia se centra en los casos que no entran en la estadística: todos los fallecimientos fuera de los hospitales. En España, según responsables sanitarios de comunidades autónomas, tampoco se contabiliza a las personas que fallecen en residencias o en domicilios a los que no se ha hecho el test de detección.