¿Animal sexual o genio? La corrección política se ensaña con Gauguin y otros artistas

    La historia clásica de la cultura occidental está en peligro y no es el por «virus chino» , como en un alarde desafiante le gusta decir al presidente Trump, ni por la paranoia islamofóbica, que tan bien refleja el escritor francés Michel Houellebecq en Sumisión , sino por la proyección hacia el pasado que la corrección política hace de su agenda.

    Olvidemos la polémica en torno a artistas como Woody Allen o Roman Polanski , cuyas filmografías modélicas están atravesadas por acusaciones de delitos sexuales. Es esta una sensibilidad que no se conforma con hacer justicia en el presente sino que ejerce un poder de sanción retrospectivo.