Aborto por telemedicina: una opción cada vez más frecuente mientras disminuye el acceso a las clínicas

    Ashley Dale estaba agradecida de poder interrumpir su embarazo en casa.

    Mientras su hija de 3 años jugaba cerca, habló por videoconferencia desde su sala en Hawái con Bliss Kaneshiro, ginecóloga obstetra, quien estaba en Honolulú, a 321 kilómetros de distancia en avión. La doctora le explicó que los dos medicamentos que le enviarían por correo interrumpirían su embarazo y provocarían un aborto.

    “¿Estás de acuerdo en que es lo que deseas hacer para terminar tu embarazo?”, preguntó amablemente Kaneshiro. Dale, quien había dicho que le encantaría tener otro bebé, había batallado para tomar la decisión, pero las circunstancias —que incluían a un novio distanciado— le habían ayudado a tomarla: “Así es”, respondió.